viernes, 15 de febrero de 2019

VIOLENCIA DE GÉNERO - BOTÓN ANTIPÁNICO

Por el Dr. Luis María Llaneza








El famoso botón antipánico es una herramienta móvil que funciona a batería y consta de un dispositivo electrónico de almacenamiento (SIM Card). Este botón envía, al igual que un teléfono móvil, mensajes de alerta que son recibidos en el Centro de Monitoreo por el programa que permite el monitoreo de eventos. Otra definición:  es un pequeño aparato de telefonía celular que tiene una conexión directa a la línea 101 de la policía y al 0800 de violencia como únicas salidas
Por su parte, el usuario del botón de alerta tendrá a su disposición el dispositivo y un cargador de batería que lo abastece para su funcionamiento por tres o cuatro días sin necesidad de recarga. Cuando la alarma sea pulsada se activará en la sala de monitoreo una señal digital y sonora que notificará al monitoreador del evento en cauce.
En ese mismo momento, el personal de guardia tiene acceso a información detallada sobre el usuario y puede entablar comunicación con el dispositivo, para realizar incluso una escucha a través del sistema de audio ambiental.
Esto permite indagar acerca del estado de situación y grabar la información que es confidencial y servirá de prueba judicial, si así se requiriese. En base a esta información, se avisa a la central de atención de emergencia 911 y se gestiona asistencia policial, que acude al lugar en el momento.   Según Centediario.com de la Pcia. de Córdoba El dispositivo cuenta con un rastreador satelital (GPS) que permite a la Central de Policía obtener la ubicación exacta de la víctima que lo activa. Desde la comunicación con el dispositivo que se haga con el cuerpo policial se podrá, por un lado, contener y acompañar a la víctima, y por otro grabar posibles conversaciones entre el agresor y la victima que sirven para determinar si el éste violó una orden judicial, además de servir como prueba y herramienta determinante para que el victimario sea apresado. Una vez que el agresor es detenido, el aparato es devuelto por la víctima, siendo así que ya la razón de violencia ha cesado.
Desgraciadamente, según mi opinión, este dispositivo realmente no sirve en la mayoría de los casos como ya se ha probado recientemente; transcribiré la triste historia de una víctima de violencia de género: “No saben lo DESESPERANTE que es reaccionar a tiempo para usar el botón antipánico”, así comienza el relato de Marina Benitez Demtschenko, quien denunció a través de las redes sociales la ineficiencia del botón antipánico como política para prevenir la violencia de género. La semana pasada, Carla Soggiu, había activado el botón antipánico el día en que su ex pareja la ató, atacó y asfixió “por sumersión” en el Riachuelo, donde fue encontrada 4 días más tarde. La historia que compartió Demtschenko en Twitter y Facebook se hizo viral y cuenta por qué “no sirve” el botón antipánico. “No todos tienen geolocalización. Algunos, como el que me dieron a mí, te piden enviar texto con la dirección exacta donde estás y la razón del auxilio pedido. Para ese entonces, ya no sirve...” relató la mujer platense que utiliza el botón para “protegerse” de su agresor, Sebastián Horacio Masi, que cuenta con 9 causas por violencia de género y está protegido porque trabaja para el gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
“Yo tuve suerte en las 4 veces que lo activé. En las 4 ocasiones tuve tiempo de llamar al 911 también. Lo hice para asegurarme que viniera la policía porque los botones antipánico en Provincia de Buenos Aires no te confirman que hayan efectivamente recibido el pedido de auxilio”, planteó y agregó: “Tenés una opción para activarlo mediante llamada por teléfono, pero nadie te atiende, solo les salta el aviso para ir a tu domicilio, el que vos denuncias cuando el juez ordena que te den el botón por seguridad, yo agrego que si la víctima se tiene que ir urgente del domicilio para salvar su vida lo más probable es que la encuentre el agresor y la mate después de torturarla porque, como de costumbre, la policía jamás llegará en su auxilio. Asimismo, se me ocurre ahora, que pasa en el caso que la víctima o futura víctima este caminando por la calle y llame por teléfono de nada servirá porque van a ir a tu domicilio, que a lo mejor por seguridad no esté actualizado,  pero en la calle muerte segura.
Esta Señora Silvina Calveyra, presidenta de la asociación civil Red de Alerta de Entre Ríos lo calificó como un avance pero sostiene. "Más allá de que es debatible el hecho de que podría haberse priorizado una pulsera de monitoreo para el victimario, porque sino es como que siempre se estigmatiza a la víctima" y tiene mucha razón  mucho más conveniente hubiera sido una pulsera de monitoreo que nunca se la puede sacar y está a la vista de todos y es mucho más rápida la acción cuando se acerca al domicilio de la víctima o a la víctima la que con solo apretar el botón quien deba cuidarla no tiene que pensar mucho esta la localización del agresor por la pulsera, como veremos cumple con la inmediatez exigida para el  caso.
“Pero hay varias causas que explicarían por qué hay menos botones en el interior, aunque ocurran más femicidios. En realidad, en el interior hay menos denuncias y yo creo que es, sobre todo, por razones culturales. En pueblos chicos, a la mujer le resulta más difícil dar el paso de la denuncia. Se conocen todos, se considera aún a lo que pasa en la familia como algo del ámbito privado, y es difícil denunciar a alguien al que seguramente se lo va cruzar porque vive a las pocas cuadras, por ejemplo. También en comunidades pequeñas se estigmatiza más que en las ciudades grandes a quien ande con un botón”, interpretó la funcionaria. Otro punto evidente es que los pueblos chicos no tienen cerca sedes judiciales y en muchos casos ni siquiera destacamentos policiales donde denunciar. De todos modos, hablar del interior provincial como una unidad induce a otros errores. Como en muchos otros aspectos, no hay uno sino varios interiores en Córdoba. Por caso, la realidad de las ciudades más grandes se asemeja más a la de Córdoba Capital que a la de las de pequeñas comunas y parajes. A la vez, no es la mismo el norte que el centro o sur del territorio, en muchos aspectos sociales, económicos y culturales. “Sí, hay dos interiores. Río Cuarto, Villa María o Carlos Paz y otras ciudades de las grandes tienen por ejemplo en este sentido de la violencia de género características que las emparentan más con la Capital que con los pueblitos de algunos cientos de habitantes”, admitió Martínez. in embargo, sorprende que en algunas de ellas se sucedan casos de femicidios por arriba del promedio. “Nos llamó la atención en los años anteriores, por ejemplo, lo que sucedía en Villa María, que sumó varios crímenes en poco tiempo”, apuntó la funcionaria. “Los técnicos nos dicen que ya no es así. Puede haber áreas rurales sin señal ni conexión, pero casi no queda pueblo al que no llegue la telefonía”, acotó. “En cambio, sí inciden otros factores, como la distancia desde el punto en que la mujer llame con el botón hasta la Policía más cercana. En ciudades grandes, llegarán más rápido que en sitios donde no hay destacamentos”, apuntó.  Otro factor que complica a las mujeres de pueblos pequeños, una vez que denuncian, es la mayor dificultad para alquilarles una vivienda, ante una emergencia. “Además de que hay menos disponibilidad de casas en alquiler para que ocupen durante algún tiempo, el agresor casi siempre estará a pocas cuadras” (FERNANDO COLAUTTI  En el interior, 80% de los femicidios y 21% de los botones antipánico Diario La Voz de Córdoba 20/11/2018).
Otro caso concreto donde se utilizó el botón antipánico es el  de la investigación por la muerte de Carla Soggiu, la mujer de 28 años cuyo cuerpo fue encontrado sin vida en el Riachuelo, se centra en la respuesta que tuvo la Policía de la Ciudad luego de que antes de desaparecer llegó a presionar en dos oportunidades el botón antipánico que se le entregó a fines de diciembre como consecuencia del abuso sexual y lesiones graves que recibió por parte de su ex pareja. (Bing Bang News 20/1/2019)
¿Qué son y cómo funcionan los botones antipánico en la Ciudad? Desde 2015 el Gobierno se encarga de distribuir de forma gratuita, y a quien lo solicite o necesite, dichos botones. En total hay 3000 mujeres en situación de violencia en Ciudad que tiene uno. El dispositivo cuenta con tecnología 3G y además tiene diferentes aplicaciones para que las víctimas se sientan seguras y contenidas. El dispositivo tiene un botón central que es la entrada exclusiva de emergencias. Una vez que la víctima lo presiona se conecta directamente con la central de alarmas y por carta con el 911 para que el móvil policial acuda a auxiliar al damnificado. El botón antipánico cuenta con otro botón que se comunica con la operadora y sirve para que las víctimas puedan consultar las dudas de cualquier tipo que tengan. Por último, el aparato cuenta con un chat para los casos en que el damnificado no pueda comunicarse telefónicamente. Además, por este medio se pueden enviar fotos y videos. Cuando una mujer aprieta el botón se activa de inmediato el sistema de geolocalización que ubica el lugar en el que se encuentra la persona que está alertando de una situación de violencia o de amenazas. En ese momento "se genera una grabación de todo lo que está ocurriendo en el ambiente", indicaron desde el Gobierno de la Ciudad. El dispositivo tecnológico del botón antipánico permite que, a 15 segundos de ser accionado el mecanismo, se reciba el alerta en la Central de Alarmas. El cuerpo de la mujer fue encontrado sin vida en el Riachuelo ayer. Una vez que se recibe el alerta desde el Centro de Alarmas se pasa a contactarse con la persona que apretó el botón para así saber qué sucede. En teoría debería haber una respuesta automática para identificar el problema y dar con la persona. En el caso de Soggiu, ella presionó dos veces dicho botón a las 20 y a las 20:30 el martes de la semana pasada. En la primera comunicación dijo encontrarse “desorientada” y en la segunda afirmó estar arriba de un vehículo. La geolocalización del dispositivo la ubicó el martes en la casa de su ex pareja, NicolásFuentes, con quien tiene un hijo. Se realizó un allanamiento, pero ya no se encontraba ahí. Su cuerpo fue hallado el sábado por la mañana en el Riachuelo. Qué sucedió en el medio es lo que ahora buscan determinar. Fuentes se encuentra detenido desde el 26 de diciembre en Marcos Paz por haber abusado sexualmente de Soggiu, a quien además mantuvo maniatada como rehén durante cinco horas en su casa tiempo en el que además le propinó una golpiza. 
Considero de utilidad esta breve reseña publicada en Infobae: el botón antipánico es un elemento de seguridad utilizado en casos de violencia de género, emergencias médicas, emergencias civiles (incendios, inundaciones, cables sueltos en la vía pública, entre otros), y casos de inseguridad en general. Para utilizar el dispositivo, la persona debe presionar el botón principal por dos segundos hasta que sienta una vibración. La señal de alarma es recibida en el Centro de Monitoreo de la Policía Metropolitana, en donde se identifica a la víctima con su nombre y su ubicación. En los casos que la persona no pueda hablar, el aparato reproduce el sonido ambiente en el que se encuentra y el operador encargado deriva el caso a la Policía, al SAME, o a Emergencia Civil dependiendo de la situación. Para todas aquellas personas que sufren violencia doméstica, la entrega del botón antipánico se realiza a través de una orden judicial. Asimismo, los individuos que se encuentren en estado de vulnerabilidad pueden solicitarlo en cualquiera de las comunas. Sólo hay que completar un formulario y un equipo disciplinario se encarga de evaluar en particular cada contexto. Desde que se activa el botón, toda la situación queda grabada, por lo que se garantiza la transparencia y eficacia del servicio, además de poder utilizarse luego como prueba ante la justicia. El botón antipánico debe estar encendido todo el tiempo y tiene que activarse desde el domicilio de la persona a la que se le entregó. En el caso de tener que apagarlo por algún motivo en especial, hay que comunicarlo previamente en la comuna más cercana. ( cómo funciona el botón antipánico INFOBAE 26/4/20169).
El botón antipánico aparece como una respuesta posible para bajarle el pulgar a la continuidad de la violencia de género. Tiene el tamaño de un llavero (como si fuera un miniteléfono o MP3) y puede ser pulsado por la mujer para pedir ayuda, cuenta con un GPS que arroja su ubicación y un grabador que guarda conversaciones, que permitirían ser usadas como prueba judicial. No es la panacea ni la solución a todos los problemas. Requiere una estrategia de distribución; una inversión que tome el maltrato a las mujeres como política pública; una ideología que entienda que la inseguridad íntima –la que sucede puertas adentro o con agresores cercanos– es una amenaza mucho más latente para las mujeres que la inseguridad callejera, sorpresiva y con desconocidos, y que el sistema de monitoreo de ese grito silencioso ante el miedo responda pronto y eficazmente al rescate de la víctima amenazada o en peligro. “El Botón Alerta Temprana produce en la víctima una sensación de seguridad porque cuando lo activa las personas que lo operan ya saben que es una víctima de violencia, con lo cual sólo explica que el agresor está cerca y no se re victimiza como cuando llama a otros teléfonos”, contextualiza Fabiana Túñez, de La Casa del Encuentro. Su compañera, Ada Rico, enmarca: “Los botones tienen que ser una herramienta más que pueda ofrecer la Justicia en todo el país, sólo para las víctimas que tengan medidas de restricción. En realidad, el que tendría que estar controlado es el agresor, pero estamos muy lejos de ello. Por eso, en los lugares que existe, el resultado es muy bueno”. Como sostuve más arriba sería mejor la tobillera para el agresor que el botón antipánico para la víctima situación que se asevera con el siguiente texto publicado en Tribuna de Periodistas: “Las tobilleras que se colocan a los violentos también son monitoreadas desde el Centro policial las 24 horas, y la víctima tiene un dispositivo que la alerta si el agresor se acerca. "Cuando eso sucede, le avisamos a la víctima, nos comunicamos con él y lo alertamos que será detenido, mientras llega el móvil policial", precisó. La tobillera "tiene un sistema dual, ya que la monitoreamos nosotros y también la mujer, por eso es más efectiva", consideró la titular del Centro. (Cómo funcionan los botones antipánico y las tobilleras para prevenir la violencia de género    Diego  Goldberg 15/1/2019 Tribuna de Periodistas).


domingo, 10 de febrero de 2019

VIOLENCIA DE GÉNERO: VIOLENCIA DOMÉSTICA CONTRA LAS MUJERES


Por el Dr. Luis María Llaneza




Según las Naciones Unidas, se entiende por violencia doméstica cualquier acto de agresión que tiene como resultado daños o padecimientos físicos, sexuales o psicológicos, incluyendo las amenazas de estos actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como en la privada, y cuando estos actos son realizados por miembros de la familia o persona de relación de afectividad.

Otra definición que aporta más claridad al tema es : La violencia doméstica o violencia intrafamiliar es un concepto utilizado para referirse a «la violencia ejercida en el terreno de la convivencia familiar o asimilada, por parte de uno de los miembros contra otro, contra algunos de los demás o contra todos ellos».​ Comprende todos aquellos actos violentos, desde el empleo de la fuerza física, hasta el hostigamiento, el acoso, o la intimidación, que se producen en el seno de un hogar, y que perpetra al menos un miembro de la familia contra algún otro familiar.

Para Fernández-Alonso (2003:11-12) se define como “aquellas agresiones que se producen en el ámbito privado en el que el agresor, generalmente varón, tiene una relación de pareja con la víctima”. Así mismo señala que deben tenerse en cuenta en la definición dos elementos clave: la reiteración o habitualidad de los actos violentos y la situación de dominio del agresor que utiliza la violencia para el sometimiento y control de la víctima. (Fernández- Alonso, Mª C. (Ed) (2003) Violencia Doméstica. Grupo de Salud Mental del PAPPS de la semiFYC. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo http://www.msc.es/ciudadanos/violencia/docs/VIOLENCIA_DOMESTICA.pdf).

Mirat y Armendáriz (2006) señalan que la violencia doméstica supone violencia física, sexual o psicológica pero solamente dentro del ámbito familiar. (Mirat H., P y Armendáriz L., C. (2006) Violencia de género versus violencia doméstica: consecuencias político penales. Madrid: Grupo difusión).

Para Welzer-Lang (1992:29) cualquier denominación que se dé sobre una situación violenta entre parejas, en la familia, con niños… la denomina como doméstica, ya que todas tienen un denominador común la ejecución de esta en el ámbito privado del hogar.

Pueyo y Rendono (2007) hablan de este tipo de violencia cuando existen agresiones físicas, psicológicas, sexuales o de otras índoles, llevadas a cabo reiteradamente por parte de un familiar, causando un daño físico o psicológico y vulnerando la libertad de la otra persona. Así mismo señalan que hay que tener presente que la violencia no es sólo un comportamiento o una respuesta emocional de ira o frustración, sino una estrategia psicológica para alcanzar un objetivo. (Pueyo, A. y Redondo, S. (2007) Predicción de la violencia: entre la peligrosidad y la valoración del riesgo de la violencia. Papeles del psicólogo, 28 (3), 157-173).

En la Provincia de Buenos Aires la Ley 12569 artículos 1, 2 y 3 tratan esta violencia de la siguiente manera: Artículo 1º.- A los efectos de la aplicación de la presente ley se entenderá por VIOLENCIA FAMILIAR, toda acción, omisión, abuso, que afecte la integridad física, psíquica, moral, sexual y/o la libertad de una persona en el ámbito del grupo familiar, aunque no configure delito. Artículo 2º.- Se entenderá por grupo familiar al originado en el matrimonio o en las uniones de hecho, incluyendo a los ascendientes, descendientes, colaterales y/o consanguíneos y a convivientes o descendientes directos de algunos de ellos. La presente ley también se aplicará cuando se ejerza violencia familiar sobre la persona con quien tenga o haya tenido relación de noviazgo o pareja, o con quien estuvo vinculado por matrimonio o unión de hecho. Artículo 3º.- Las personas legitimadas para denunciar judicialmente son las enunciadas en los artículos 1 y 2 de la presente ley, sin necesidad del requisito de la convivencia constante, y toda persona que haya tomado conocimiento de los hechos de violencia. La denuncia podrá realizarse en forma verbal o escrita. (LEY 12569 VIOLENCIA FAMILIAR PROVINCIA DE BUENOS AIRES).

Con el fin de facilitar la comprensión del fenómeno y el abordaje de la misma, la violencia domestica es clasificada en cuatro diferentes formas (Ley No 17514, art. 3):

a) violencia física: acción, omisión o patrón de conducta que dañe la integridad corporal de una persona

b) violencia psicológica o emocional: acción u omisión dirigida a perturbar, degradar o controlar la conducta, el comportamiento, las creencias o decisiones de una persona

c) violencia sexual: acción que imponga o induzca comportamientos sexuales a una persona mediante el uso de fuerza, intimidación, coerción, manipulación, amenaza o cualquier otro medio que anule o limite la liberta sexual

d) violencia patrimonial: acción u omisión que con ilegitimidad manifiesta implique daño, perdida, transformación, sustracción, destrucción, distracción, ocultamiento o retención de bienes, instrumentos de trabajo, documentos o recursos económicos, destinada a coaccionar a autodeterminación de una persona. (https://medfamcom.files.wordpress.com/2009/12/def-clasif-2.pdf).

Efectos de la violencia domestica:

la disfunción de la familia, el distanciamiento de sus miembros y las mutaciones en su comportamiento o actitudes mentales. Los efectos pueden ser clasificados en: psicofísicos y psicosociales, específicos y genéricos o generales.

Los efectos psicofísicos son aquellos que producen cambios psíquicos o físicos, en un mismo acto. Los Psíquicos hacen referencia a la desvaloración, baja autoestima y estrés emocional producido por las tensiones que produce el maltrato, en los empleados por ejemplo produce una baja en su rendimiento laboral ya que las tensiones emocionales dificultan la concentración. En cuanto a los físicos se manifiestan en forma de hematomas, heridas abiertas, fracturas, quemaduras, etc. En el acto sexual también se presenta violencia cuando este se produce en forma forzada, produciendo cambios en la personalidad y alteraciones en las relaciones con el violador, marido o compañero permanente o con los otros miembros de la familia.

Los efectos psicosociales se dividen en internos y externos. Los primeros son aquellos que generan la marginación. La exclusión y la violación de los derechos fundamentales de la mujer y los niños. Cuando se presenta un maltrato hacia la mujer esta se ve obligada a aislarse de ciertas actividades sociales, de relaciones interfamiliares y hasta en su propio hogar. Dentro de la exclusión se ven afectados loa niños en cuanto al afecto, puesto que una madre marginada forzosamente por la violencia intrafamiliar no puede brindar a sus hijos el amor que necesitan, lo que puede llevar a estos niños a la drogadicción, la prostitución y la delincuencia

Es importante tener presente que algunos estudios concluyen que las personas provenientes de hogares donde existe maltrato o violencia psicológica o cualquier otro tipo de violencia, son 15 veces más propensas a manifestar algún tipo de maltrato en su etapa adulta. Esto no es impedimento para castigar el acto de violencia doméstica pero sirve para comprender al violento delincuente y mediante esta comprensión se pueden arbitrar medios más exactos para la prevención. Sin embargo, de un estudio sobre la violencia doméstica se desprende que solo dos de las mujeres entrevistadas aceptaron que eran agredidas emocionalmente, antes de ser maltratadas físicamente.

Sin embargo, de un estudio sobre la violencia doméstica se desprende que solo dos de las mujeres entrevistadas aceptaron que eran agredidas emocionalmente, antes de ser maltratadas físicamente. Difiere del maltrato físico ya que éste es sutil y es mucho más difícil de percibirlo o detectarlo. Se manifiesta a través de palabras hirientes, humillaciones, gritos e insultos. Este trastorno puede tener bases en la infancia de las personas cuando se llevan a cabo la falta de atención por parte de los padres o familiares y la violencia intrafamiliar.

La violencia doméstica constituye una violación de los derechos humanos, tanto cuando la cometen los individuos como cuando el culpable es el Estado. En realidad, el deber de los Estados es asegurar que no queden impunes los responsables de dicha violencia. Sin embargo, las políticas y la inercia del Estado a menudo conducen a que las violencias cometidas en la esfera doméstica sean toleradas e incluso contribuyen a su supervivencia. Los Estados tienen un doble deber según el derecho internacional en materia de derechos humanos. No sólo se les exige que no cometan violaciones de dichos derechos, sino que también se les pide que las prevengan y que tomen medidas para hacerles frente. La debida diligencia: En 1992, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Comité de Monitoreo de la CEDAW) adoptó la Recomendación General 19, con la cual confirmaba que la violencia contra las mujeres constituye una violación de los derechos humanos y en la cual destacaba que “los Estados pueden también ser responsables de los actos cometidos por particulares si no intervienen con la debida diligencia para prevenir las violaciones de los derechos o para investigar y castigar los actos de violencia o para hacer pagar resarcimientos”. Igual protección ante la ley: Esta doctrina está relacionada con el concepto de igualdad y con la garantía de idénticos derechos a la protección. Si puede demostrarse que la aplicación de la ley discrimina a las víctimas en los casos de violencia contra mujeres, es posible considerar al Estado como responsable de haber violado las normas internacionales a propósito de la igualdad en materia de derechos humanos. La violencia doméstica como forma de tortura: Esta tercera doctrina sostiene que la violencia doméstica representa una forma de tortura y se la debería tratar como tal. El razonamiento en cuestión explica que, según la gravedad y las circunstancias que ponen en tela de juicio la responsabilidad del Estado, la violencia doméstica puede constituir una tortura o un tratamiento o castigo cruel, inhumano y degradante, según el Pacto Internacional sobre los Derechos Civiles y Políticos y según la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Esta escuela afirma que la violencia doméstica presenta precisamente las cuatro características fundamentales que definen la tortura: (a) provoca grandes sufrimientos físicos y/o mentales, (b) se inflige de manera intencional, (c) obedece a fines bien precisos, y (d) implica una cierta participación de las esferas oficiales, sea ésta activa o pasiva. (LA LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA DOMÉSTICA: LAS OBLIGACIONES DEL ESTADO de Radhika Coomaraswamy Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra la Mujer). Como bien podrán observar los interesados lectores lo manifestado precedentemente por la relatora especial de la ONU es un paso más para que, como ya lo sostuve más arriba, los delitos de violencia de género sean delitos de lesa humanidad y por lo tanto imprescriptibles. Para finalizar el psicólogo Jorge Corsi expresa: El término Violencia Doméstica alude a todas las formas de abuso que tienen lugar en las relaciones entre quienes sostienen o han sostenido un vínculo afectivo relativamente estable. Se denomina relación de abuso a aquella forma de interacción que, enmarcada en un contexto de desequilibrio de poder, incluye conductas de una de las partes que, por acción o por omisión, ocasionan daño físico y/o psicológico a otro miembro de la relación. (LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER EN EL CONTEXTO DOMÉSTICO. JORGE CORSI Psicólogo FUNDACIÓN MUJERES http://tiva.es/articulos/www.corsi.com.ar.pdf

sábado, 9 de febrero de 2019

SERAS MIA O DE LA FRIA TUMBA




POR EL DR. LUIS MARIA LLANEZA


Que terrible título pero viene al caso, esto lo escuche recién ayer cuando estaban comentando un nuevo hecho de feminicidio pero tengo mis reservas sobre el tema por eso escribo esto para mis lectores y todos aquellos que lo quieran leer y opinar, por supuesto acepto todas las líneas de opinión que Uds. hagan y oportunamente las contestaré para que se haga un verdadero y civilizado dialogo. En primer lugar, tendremos que analizar cómo puede haber 20 casos de femicidio solo en lo que va de febrero: 9 DÍAS y que ya estén pensando solicitarle al Congreso que declare alerta nacional por la ola de femicidios. Por supuesto que esta declaración estoy seguro que no solucionara nada del problema y solo será usado políticamente para provecho de unos pocos. Lo primero y más rápido que podemos pensar es que los hombres o alguno hombres se están volviendo justamente inhumanos y está usando la calle como coto de caza de las indefensas mujeres al solo efecto de volver a imponer el orden perdido el famoso patriarcado lo cual me resulta una estupidez que solo alguien irracional puede sostener. Otro juicio apurado e irracional puede ser que siempre se mató tantas mujeres pero que ahora el periodismo ayuda a que se conozcan; si bien es cierto que la publicidad que da el periodismo a la noticia es por demás importante y puede colaborar a que se conozca  la verdadera magnitud del problema jamás puede ser tenido como una causa solamente un  trasnochado e intencional denostador del periodismo puede sostener esto y algo de púlpito se me viene a la cabeza. Considero que el problema principal de este aumento del femicidio es, justamente, que siempre se lo encaró mal, como sostengo en  mi libro de pronta aparición, con una Ley que no está a la altura de los acontecimientos  y que solo busco conformar a las mujeres con una condena ejemplar y diferenciada que, como bien lo vemos, no sirvió de nada no atacó el problema de raíz y se olvidó de lo principal: LAS POLÍTICAS DE PREVENSIÓN; convengamos que este terrible problema solo llegará a su fin cuando conocidas las causas se las ataquen mediante la prevención. Pues bien, en mi libro explico como hacer prevención y, justamente, para ello es necesario un equipo interdisciplinario especializado en la materia que se dedique únicamente a descubrir la o las causas primigenias del problema y esa será la única forma de arribar a una solución  que acabe con tantas mujeres muertas.  Puede pafecer una locura pero no lo es debemos darle el lugar que se merece al conocimiento y que es justamente el de colaborar con el bien común y por supuesto con mucho sentido común del cual carecen los políticos y legisladores como ya lo han demostrado en infinidad de veces.
Hay algo que aún ronda mi pobre y discapacitada cabeza y es el hecho de que este aumento de femicidios no sea intencionalmente provocado por alguien o algún sector de la opinión pública, político, religioso etc. con la única finalidad de desviar la discusión de ciertos problemas que no quieren tratar por ej. el aborto este es solo un ejemplo no quiero decir que sea el verdadero problema. Convengamos que si una persona en plena época estival puede matar así nomás a una persona en la puerta de La Catedral de Bariloche rodeado de turistas alguna cobertura debió tener no nos olvidemos que esa persona tenía antecedentes criminales nada menos que de violación de una menor y tenencia de armas y que en una comunidad pequeña estuvo 4 días prófugo y que llegaron a buscarlo a la montaña cuando pensaron que estaba muerto,  cuantas casualidades o causalidades y que nutrida e importante la comisión de gente que llego a buscarlo que contaban hasta con una fiscal. Este pensamiento puede parecer, al menos, descabellado por el solo hecho de que haya gente que por un interés personal mate a mujeres pero no nos olvidemos que acá mataron a un Fiscal justo antes de que haga una denuncia que podría implicar al poder de turno, por lo que no nos debe asombrar que alguien mate para llevar adelante un interés personal; por ejemplo si el interés fuera como puse de ejemplo más arriba el aborto la legalización del mismo terminaría con el gran negocio de las clínicas clandestinas que son algunas regenteadas por la política otras por las drogas, otras por el juego, la noche y etc. Esto último quiere decir que tan loco no estoy y que realmente estoy por sobre la causa del problema lo cual asentaría aún más la necesidad imperiosa de crear un grupo multidisciplinario especialista en la materia a fin de acabar con estos grupos mal intencionados cuya realidad gira en contra del bien común creando ejércitos de pequeñas especies de humanos autómatas socialmente descartables a su servicio ya sea de matar un fiscal, una mujer o un estudiante premiado en La Nasa todo da igual mientras el jefe siga contento. Me despido hasta la próxima y espero sus comentarios.

AUTOPSIA PSICOLÓGICA EN LA VIOLENCIA DE GÉNERO


Por el Dr. Luis María Llaneza



Una Autopsia es un estudio médico que se hace a una persona o animal luego que este fallece, el mismo, tiene la finalidad de determinar cuáles fueron las causas de la muerte del paciente en estudio. En términos de criminalística, la autopsia forense es una herramienta primordial, gracias a esta se puede determinar cuál fue el “Modus Operandi” en el caso que se trate de un asesinato o una muerte con muchas pistas y nada claro a la vez. La autopsia la realiza un personal médico “Forense” altamente calificado el cual aplica diferentes mecanismos de estudio en los que el primordial es la observación y la disección.
La disección consiste en abrir el cuerpo con utensilios forenses a fin de determinar más detenidamente como fue el proceso de muerte en el cadáver, un ejemplo: El cadáver presenta un impacto de bala en el costado derecho, realizado con un ángulo especifico, el cual atravesó las costillas y posteriormente ataco la periferia del pulmón derecho, de esta manera se puede determinar que debido a una falla del sistema respiratorio de la persona, se procedió a la muerte.
La Necropsia es aquel estudio realizado a un cadáver con la finalidad de investigar y determinar las causas de su muerte, por lo general, el término utilizado como sinónimo de autopsia, ya que en ambos casos se procede al estudios de cadáveres, sin embargo, se puede acotar que la necropsia es usada en el área de criminalística más que en cualquier otra rama de la investigación ya que la necropsia comprende todo lo relacionado al lugar del hecho, todo lo concerniente a los indicios y herramientas que se usaron para realizar el asesinato y su posterior levantamiento del lugar. La necropsia también puede incluir la disección del cuerpo, ya que en algunos casos no se contempla a simple vista las razones por las que sucedió el hecho.
La tanatología se define como “los estudio de los efectos que produce la muerte en los cuerpos“, la tanatología se encarga de estudiar las especialidades integrales de los fenómenos de la muerte en los seres humanos y en los animales, aplicando el sistema de investigación o procedimientos forenses, en el cual son los que se encargan de resolver y enfrentar las situaciones conflictivas que suceden entorno a ella, desde los diversos ámbitos del estudio, como la medicina, la psicología, la antropología física, la región y el derecho.  Clases:
-La tanatosemiologia:
se encarga de estudiar desde un inicio las transformaciones del cadáver desde el momento en el que se presenta su muerte a través de los signos vitales y los procesos que se van presentando como la deshidratación, enfriamiento, rigidez muscular entre otros.
-La necropsia médica legal:
aquí es donde se realiza los recursos médicos quirúrgicos, especialistas y científicos, que son lo que se encargan de definir las causas de la muerte y las condiciones en que se produjo su enfermedad.
-La bionatología:
es la que estudia el origen forense ya sea de los organismos que se nutren, procrean, se desarrollan u ocupan el cadáver.
-La cronotanatodiagnóstico:
esta trata de ver los signos cadavéricos del tiempo que ha transcurrido desde el inicio de su muerte hasta que es solicitada la intervención del médico legislativo y del criminalista.
-La tanatolegislación:
son las reglas que regulan la medicación del muerto, los trámites administrativos y judiciales y la identificación del cadáver.
-La embalsamología:
 esta observa el comportamiento artificialmente del muerto, debido a que va presentando el reposo de las funciones vitales del organismo como la falta de respiración, circulación y sensibilidad.
-La muerte somática:
es cuando un sujeto está inconsciente y no logra comunicarse con nadie por el estado en que se presenta.
-La muerte celular:
es la interrupción de la respiración, el metabolismo de los tejidos corporales.
Para investigar las muertes de mujeres motivadas por cuestiones de género, se decidió explorar un dispositivo no muy desarrollado en Argentina, conocido como Autopsia Psicológica. Andrea Rodríguez (2001) explica que ante un comportamiento o hecho que eventualmente no tienen una explicación clara, pero que podría llegar a tenerla si se estudian minuciosamente los hechos antecedentes y consecuentes a lo sucedido, se podrían inferir comportamientos o acciones llevados a cabo bajo condiciones únicas y especiales que llevaron a la consecución de los hechos, por lo cual la psicología y la psiquiatría tienen mucho que aportar. (Rodríguez, A. (2001) Autopsia psicológica: Una herramienta útil para el peritazgo psicológico. Recuperado de http://psicologiajuridica.org/psj4.html). Cuando este procedimiento se aplica a los casos de homicidio, se trata de un método de exploración indirecta y retrospectiva con principios metodológicos similares a los aplicados para los casos de suicidio, pero con especificidades propias de este tipo de víctimas (García Pérez, T. (1998a). La autopsia psicológica en el homicidio [Versión electrónica]. Medicina legal de Costa Rica, 1-2). El método consiste en reconstruir en un sentido biográfico la vida de la persona fallecida enfatizando aspectos como estilo de vida, personalidad, estrés reciente, con especial focalización sobre los últimos días y horas. Se busca realizar una exploración de las áreas más relevantes del sujeto, como son: interpersonal, emocional, psicosocial y mental. Fuentes:
I.                     Fuentes personales:
constituyen la información proporcionada por la pareja, los familiares, amigos, compañeros de trabajo, de estudio, grupos de referencia, médicos, profesionales de la salud mental y física que tuvieron relación con la víctima y las personas que estuvieron con ella antes de morir.
II.                   Fuentes documentales:
pueden ser informales o formales. Las primeras hacen referencia a documentos personales, cartas, diarios, escritos a mano, mecanografiados, archivos grabados en las computadoras. Las segundas pueden ser reportes médicos, cuentas bancarias, documentos de los últimos negocios o actos jurídicos realizados por la víctima, registros oficiales como antecedentes policiales, expedientes e informe de la autopsia médica.
III.                  Fuentes de la escena de la muerte:
se refiere a las características del lugar donde ocurrió el deceso; constituye una fuente que puede proveer información sobre los medios utilizados, las características de la víctima y las circunstancias de la muerte.
Melina Bielsa,  respecto de los principales propósitos que persigue la autopsia psicológica, se exponen cuatro objetivos:
a.      Conocer y determinar el modo de muerte:
determinar la manera de muerte en casos de equívocos que necesitan ser distinguidos. Las maneras son: natural, accidental, suicidio y homicidio; este tipo de sistema es conocido por la sigla NASH. En algunos casos, la manera de muerte es bastante clara en contraste con el modo en que sucedieron los hechos.
b.      Conocer el comportamiento de la víctima antes de morir y su relación con las circunstancias en que ocurrió la muerte:
averiguar el momento y el tiempo en el cual se produjo la muerte; para esto, el/la investigador/a debe indagar acerca de diferentes situaciones de la vida del occiso y tratar de relacionarlas con el hecho.
c.       Explicar las condiciones psicológicas de las personas que han fallecido:
 Cuando el modo de muerte es, por todas las medidas razonables, claro e inequívoco, la autopsia psicológica puede servir para explicar las razones del acto.
d.      Ayudar a la recuperación de los sobrevivientes:
 La entrevista y la investigación en general son mecanismos terapéuticos para los allegados de la víctima –amigos, familiares– ya que permiten comunicar pensamientos y sentimientos sobre la persona fallecida; así como la percepción que cada uno/a tiene sobre la muerte de la persona cercana, que por lo general va acompañada de culpa, dolor, vergüenza, resentimiento, etc (Bielsa, M. (2008). La autopsia psicológica como técnica pericial para el esclarecimiento de muertes dudosas: suicidio u homicidio. Trabajo de Integración Final de la Lic. en Psicología. Universidad Católica de Santa Fe. Santa Fe). Todos los que investigamos este fenómeno sabemos que no todas las muertes de mujeres configura un femicidio; es importante reconocer que en variadas oportunidades los femicidios quedan enmascarados bajo otras explicaciones: la violencia social generalizada; muertes por paro cardiorrespiratorio u otro causal, invisibilizando la violencia femicida que generó el cuadro traumático; muertes por suicidios pero que no contemplan la historia de violencia sexista que han sufrido estas mujeres; aparentes accidentes domésticos, entre otros. Por esta última razón, es que se hace necesario una investigación más profunda a fin de arribar a una solución acorde con el hecho sucedido.
Ahora bien, de acuerdo a su función preventiva en problemáticas de violencia de género , la autopsia psicológica tendría entonces tres principales aplicaciones preventivas:
a) determinar poblaciones de riesgo más vulnerables a morir por determinada causa criminógena;
b) definir factores de riesgo para determinados tipos de muerte violenta;
 c) localizar fallas en la detección, canalización, atención y seguimiento de casos de riesgo susceptibles de prevención específica.
Este estudio, también conocido como estudio retrospectivo de la víctima, es relativamente nuevo en el país y se utiliza para reconstruir las últimas horas en la vida de una persona fallecida o desaparecida. Para ello, un cuerpo especializado de peritos psicólogos o psiquiatras entrevistan a las personas del entorno de la víctima, sin que sea necesario que se trate solamente los más allegados o de quienes más lo conocían. Lo importante es entrevistar a los que compartieron sus últimos días. Este tipo de pericia forense es la única que se realiza fuera del cuerpo del occiso, sobre todo cuando su muerte es caratulada como dudosa. "La autopsia psicológica se realiza cuando no se sabe cómo murió la persona"  Por su parte, el doctor en psiquiatría Hugo Marietán sostuvo que "la idea básica de este estudio es tratar de saber qué tipo de personalidad tenía y qué elementos se pueden haber alterado antes de la muerte de la persona. Es importante saber si había dejado algún tipo de indicio y si alguien del entorno sabía si pensaba en auto eliminarse". Se entrevista a un cierto número de allegados a la victima para definir su perfil psicológico A ello agregó que este procedimiento debe ser realizado por psicólogos o psiquiatras forenses y ante la sola sospecha de suicidio "aunque no es el único motivo". "Ellos son quienes hacen las entrevistas y también tienen que tener acceso al expediente, para ver la causa y buscar elementos importantes en ella".
Luis Alberto Disanto, licenciado en psicología, profesor de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad de La Plata, dijo a Infobae que la autopsia psicológica se realiza "cuando no se sabe cómo murió la persona y se usa también en ciertos casos de desapariciones". se necesita un tiempo para realizar una autopsia psicológica: "Se estima que es conveniente dejar pasar unos tres meses de la muerte o desaparición de la persona para iniciar las entrevistas, luego se llama a un número impar de personas (de tres a cinco). Éstas no tienen que ser las más cercanas, sino conocidos de distintos ámbitos porque uno no es igual en todo momento y en todo lugar. La idea es reconstruir ese rompecabezas que es el ser humano. Saber qué tipo de música escuchaba, si miraba la televisión, qué tipo de programas, hobbies tenía, etc." (Por Fernanda Jara ¿Qué es una autopsia psicológica? https://www.infobae.com/2015/02/13/1626608-que-es-una-autopsia-psicologica/).
La Autopsia Psicológica es entendida como “un proceso de recolección de datos que permite reconstruir el perfil psicológico de una persona y su estado mental antes del deceso por causa dudosa (suicidio, homicidio, muerte accidental o natural)”. En si, la autopsia psicológica es la exploración psicobiográfica de las conductas y de la vida anímica de la persona, encaminada a esclarecer las causas de su muerte. Se realiza a través de una serie de investigaciones retrospectivas, indirectas y posmortem (http://fgjem.edomex.gob.mx/sites/fgjem.edomex.gob.mx/files/files/SeguridadDelincuencia/JornadaCriminalistica/autopsia%20psicologica.pdf).
En Bolivia la Autopsia Psicológica, es la exploración retrospectiva e indirecta de la personalidad de la vida de una persona ya fallecida, se trata de hacer una evaluación después de la muerte, de como era la víctima en vida, su comportamiento y estado mental, tras una reconstrucción social, psicológica y biológica postmortem. Es una pericia muy sofisticada y especializada, que precisa de un trabajo en equipo; junto a los criminalistas, criminólogos y forenses. Comienza en la escena de los hechos, ya que para el Psicólogo Forense, la escena de la muerte emite señales, solo se trata de interpretarlas, de decodificarlas.  En el campo forense nace la expresión y es allí donde se aplica en el análisis de las circunstancias de muerte de una persona. En el caso de muertes violentas, la manera como ocurre la muerte puede corresponder a homicidio, suicidio o accidente. En estas opciones pueden surgir dudas que lleven la investigación a necesitar de datos psicológicos del occiso para esclarecer la forma de su deceso. El método de la autopsia psicológica nació para ser aplicado a casos en los que la manera de muerte resulta dudosa. Además de la aplicación en su esclarecimiento, este procedimiento puede servir como instrumento de investigación de primer orden en áreas de psicología y criminología. También puede aplicarse en estudios de victimología, con una utilidad diversa; por ejemplo, para establecer hasta qué punto el occiso pudo provocar las circunstancias en las que murió, colocándose en una situación que podría haber evitado. En la investigación de muertes violentas, el análisis del funcionamiento mental de las víctimas puede arrojar datos relevantes para la prevención y predicción de las mismas. En este sentido, puede ser un instrumento de gran valor al establecer políticas de prevención en suicidio, homicidio o accidente. Finalmente el estudio psicológico de una víctima de suicidio y el esclarecimiento de sus circunstancias mentales al momento de su muerte pueden arrojar datos terapéuticos para familiares y allegados, e incluso para la comunidad. (Nuñez de Arco J, La Victima, Ed. Proyecto Sucre Ciudad Universitaria. Sucre, 2004 Pag. 283-295.).
Se podrían relevar las formas preeminentes de femicidio en los contextos local y regional, que permitirían delinear los factores de riesgo a tener en cuenta para trabajar desde un enfoque preventivo. En esta autopsia se tratan de recoger varios aspectos personales y sociales de la víctima, siendo necesario reunir una serie de datos respecto a su domicilio, educación, estado civil, aficiones, situación económica, temores, hábitos, enfermedades, amistades, trabajo (Del Moral, G. (2010). Aportes de la psicología en la investigación del crimen [Versión electrónica]. Cuadernos de los Ateneos Anátomo-Forenses, 1 (2): 3-5).   Ahora bien, de ningún modo esta información debería utilizarse en el sentido de justificar, y así autorizar, las motivaciones de los agresores sostenidas en prejuicios, estereotipos y supuestos sobre el lugar y el ‘adecuado’ actuar de las mujeres en la sociedad. Datos sobre sus relaciones interpersonales, su pertenencia a sectores marginales o a grupos de ocupaciones estigmatizadas socialmente, su estilo de vida y las características subjetivas de las mujeres, si bien pueden ayudar al esclarecimiento de la dinámica del crimen acontecido –especialmente considerando la mayor vulnerabilidad que alguno de estos aspectos puede generar– de ninguna manera debe utilizarse para agraviar o ultrajar la dignidad de la víctima.
En una investigación realizada con motivo de la violencia de género encontraron buenas pistas sobre una sospecha que tenían, y es que si a los casos registrados como suicidios se les hiciera una autopsia psicológica con perspectiva de género, encontraríamos muchos antecedentes de violencia in crescendo –siempre es importante en ese vínculo– que nos hace presumir fuertemente que estaríamos en presencia de homicidios encubiertos.  En relación con los suicidios, como saber previo, contamos que muchas mujeres llegan a matarse porque no aguantan más el maltrato, hechos que han sido denominados como suicidios inducidos pero más que nada, según mi entender, deberían  ser considerados como el último acto del femicidio provocado por la violencia sufrida y, por lo tanto, detenido el agresor. Es un encubrimiento donde confluyen imaginarios de género con una lógica patriarcal por la cual no hay que poner en duda lo que dice el marido. Si además esa mujer llevaba varios años de sometimiento a violencia de género y por tanto sufría depresiones, cuadros psiquiátricos que genera la violencia, nadie duda de que terminó suicidándose porque lo dan como una lógica consecuencia pero no se investiga de donde proviene esa lógica consecuencia.  Por suerte y dándonos algunas esperanzas que en el futuro inmediato  se utilice está técnica estudiantes de la Universidad Nacional de Cuyo establecieron:  La autopsia psicológica, conocida también como estudio retrospectivo de la víctima, se utiliza para reconstruir las últimas horas en la vida de una persona fallecida cuando se desconoce la causa de su muerte. Distintos especialistas entrevistan a las personas del entorno de la victima, sin que sea necesario que se trate solamente de los más allegados, para encontrar las huellas psicológicas que ayuden a conocer cómo era su estilo de vida mediante el análisis de sus relaciones, actividades, etcétera. Esta técnica es la única autopsia que se realiza sin el cuerpo presente y el procedimiento busca recolectar la mayor información posible que permita verificar el motivo de la muerte o el estado psicológico de la persona. En este caso, la Justicia quiere determinar si la mujer asesinada con 50 puñaladas se encontraba o no en un contexto de violencia de género. (http://www.unidiversidad.com.ar/norma-carleti-pidieron-una-autopsia-psicologica-y-se-armo-polemica).
Según Ebert (1991), los principales objetivos de la Autopsia Psicológica se dividen en cuatro:
1. Primer Objetivo: 
Determinar la manera de la muerte en casos de equívocos que necesitan ser distinguidos. Las maneras de muerte son:
a) natural,
b) accidental,
c) suicidio y
d) homicidio; este tipo de sistema es conocido por la sigla NASH. Generalmente, en algunos casos, la manera de muerte es bastante clara, lo que no ocurre con el modo como sucedieron los hechos. 
2. Segundo Objetivo: 
Averiguar el momento y el tiempo en el cual se produjo la muerte; para esto, el investigador debe indagar acerca de diferentes situaciones de la vida del occiso y tratar de relacionarlas con el hecho. 
3. Tercer Objetivo: 
Obtener la información suficiente para evaluar los datos obtenidos de diversos intentos de suicidio, con el fin de prevenir dichos intentos y la letalidad de los mismos. 
4. Cuarto Objetivo: 
es terapéutico para la familia y los amigos del occiso. La entrevista y la investigación en general son mecanismos terapéuticos para estas personas, ya que permite comunicar pensamientos y sentimientos sobre la persona fallecida, de igual forma, la percepción que cada uno tiene sobre la muerte de aquella persona cercana, que por lo general es de culpa, dolor, vergüenza, resentimiento, entre otras.
De igual manera, la Autopsia Psicológica tiene como función ayudar a esclarecer los caso de muerte dudosa: suicidio, homicidio y accidente, donde ni el médico legista, ni el investigador policial tienen suficientes elementos para decidir, lo anterior se puede determinar:
1. Valorando los factores de riesgo suicida, de riesgo heteroagresivo o de riesgo de accidentalidad.
2. Valorando el estilo de vida del occiso.
3. Evaluando el estado mental en el momento de la muerte.
4. Estableciendo las áreas de conflicto y motivacionales.
5. Diseñando el perfil de personalidad del occiso.
6. Esclareciendo si existían señales de aviso presuicida.
7. Esclareciendo si existía un estado presuicida. (Ebert, B. (1991). Guide to Conducting a Psichological Autopsy. En K. Anchor. The Handbook of Medical Psychoterapy. 249-256.)..
Shneidman, padre de la técnica, 1973-1977 (Citado por Ebert, 1991) propone tres categorías para estudiar los casos de muerte dudosa: a) el qué, b) el cómo y c) el porqué, en relación con la persona que cometió el suicidio; la causa actual de muerte con especial énfasis en el tiempo y la determinación de la forma en que ocurrió.  Como parte de la investigación criminal la Autopsia Psicológica también logra establecer el círculo de sospechosos en los homicidios de autor desconocido, al caracterizar a la víctima con sus conflictos, motivacionales y estilos de vida, se le ofrece a los investigadores policiales elementos de probabilidad en cuanto a posibles autores, quienes tendrían interés en vincularse a este tipo de personas. Aunque la aplicación de la Autopsia Psicológica se hace de acuerdo a la legislación de cada país, cada equipo de trabajo decide la forma de proceder en la etapa de la recolección de datos. Shneidman, 1981 (citado por Thomas Young, 1992) argumenta que, cuando va a iniciar una investigación, nunca tiene un modelo sistemático de cómo la va a realizar. Es por este tipo de aseveraciones que muchos investigadores se sienten muy incrédulos frente a la validez y confiabilidad del procedimiento. (Shneidman, E. S. (1994b). The Psychological Autopsy. American Psychologist, 49 74-76).
En otro punto de vista y movidos por otro tipo de casos de violencia de género cobra importancia la figura del psicólogo forense, que puede actuar como perito aportando datos objetivos a través de una valoración coherente, clara, que explique a través de la prueba pericial psicológica y de forma clara a los intervinientes en el proceso, las consecuencias emocionales, cognitivas y del comportamiento de las víctimas de violencia psicológica. Aquí la prueba es necesaria para probar la existencia de un posible daño psicológico, a pesar de la dificultad que ello supone, a través de la valoración de secuelas psíquicas. (La prueba pericial en casos de violencia de género por Sophia Jordana ttps://www.menteforense.com/la-prueba-pericial-y-el-dano-psiquico-en-casos-de-violencia-de-genero/).
Es  importante saber que en este sentido, aunque la autopsia psicológica de uso clínico se orienta a verificar las dimensiones psicopatológicas a la base de un suicidio y la identificación de perfiles de riesgo y factores asociados, comparte un interés común con la autopsia psicológica de uso forense por la valoración del estado mental del sujeto explorado; sin embargo, esta última tiene como objetivo valorar–en los casos de muerte equívoca o indeterminada–si la condición psicológica o psicopatológica de la víctima era compatible con un suicidio y, en alternativa, con una muerte accidental o con un homicidio. En este contexto forense surge la autopsia psicológica, a partir de la necesidad de resolver casos cuya etiología de muerte–natural, accidente, suicidio u homicidio–resulta dudosa, transformándose con los años en un instrumento de investigación de primer orden en áreas como la psicología clínica y la criminología.
La continua aplicación de esta metodología de investigación psicológica del delito ha resultado doblemente relevante por cuanto, por un lado, constituye un aporte a la labor policial en el esclarecimiento de la causa y las circunstancias de la muerte y, por otro, la autopsia psicológica ha demostrado ser un elemento de gran utilidad a la hora de perfilar a la víctima. Esta doble funcionalidad permite, a partir del análisis e interpretación de los hallazgos psicológicos, un completo estudio criminológico de la víctima, pues se obtiene información confiable para la reconstrucción de la criminodinámica del delito y la participación que pudo haber tenido el sujeto en su propia muerte (García-Pérez.Pericia en autopsia psicológica Ediciones La Rocca, (2007).
El procedimiento de la Autopsia Psiquiátrica y/o Psicológica tiene dos elementos principales:

1) Entrevistas a los miembros de la familia y otras personas  relacionadas, amistades, vecinos, médicos, enfermeras, personal asistencial, cualquiera  que pueda aportar información valiosa.
  
2) La recolección, si es posible, de todos los documentos pertinentes a los fallecidos, tales como, médicos, psiquiátricos, psicológicos, correspondencia, fotografías, videos, etc.
El Procedimiento de Autopsia Psicológica, de la Fase de Investigación del Proyecto Nacional de Prevención del Suicidio en Finlandia, fue creado por la Junta Nacional de Salud Finesa en 1986, el propósito era reducir la mortalidad por suicidio en Finlandia. Se realizaron cuatro tipos de entrevistas:
1) Cara a cara con los miembros de la familia del suicida, por regla general en el domicilio. La entrevista se realiza cuatro meses después del suicidio, con una duración media de 2 horas y 45 minutos. Los impresos de las entrevistas estructuradas contenían 234 elementos referentes a la vida cotidiana y el comportamiento de la víctima, los factores familiares, el uso de alcohol y otras drogas, la tendencia suicida anterior, la búsqueda de ayuda y los acontecimientos vitales recientes.

2) Cara a cara a los profesionales sanitarios que habían atendido     a la víctima durante los 12 meses anteriores, con un impreso estructurado que contenía 113 elementos sobre el estado de salud de la víctima, el tratamiento en el sistema sanitario, los factores generadores de estrés psicosocial y el nivel de funcionamiento.

3)  Contacto con los profesionales sanitarios o los servicios sociales, incluida la persona que atendió a la víctima, fueron entrevistados cara a cara o por teléfono,  con una entrevista semiestructurada que contenía ocho elementos.

4) Entrevistas no estructuradas adicionales, por teléfono si   era necesario.
Estos informantes podían incluir otros familiares, amigos u otras personas que hubieran tenido una relación íntima con la víctima.
Se recoge información también de los certificados de defunción, las historias psiquiátrica y médica, los informes policiales y forenses, las cartas de suicidio y otros registros disponibles sobre los casos. Se redactaron informes clínicos completos a partir de toda la información disponible.
En la investigación de muertes violentas, el análisis del funcionamiento mental de las víctimas puede arrojar datos relevantes para la prevención. En este sentido, puede ser un instrumento de gran valor al establecer políticas de prevención en suicidio, homicidio o accidente. El estudio psicológico de una víctima de suicidio y el esclarecimiento de sus circunstancias mentales al momento de su muerte pueden arrojar datos terapéuticos para familiares, allegados, y para la comunidad.
En la investigación criminal existen tres maneras de elaborar los perfiles:
1. Perfil psiquiátrico y/o psicológico, o método   inductivo (agresor conocido). 
:
Para obtener la información, los investigadores realizan entrevistas a agresores violentos condenados. Además se basan en la observación conductual directa y en informes de la conducta del delincuente brindada por otras personas (allegados, víctimas, guardianes penitenciarios).   Los investigadores recurren a información proveniente del expediente judicial.   La construcción del perfil inductivo se basa en todas estas fuentes.
2. Perfil criminal o método deductivo (agresor conocido):
 Para obtener la información los investigadores  analizan  la evidencia psicológica en la escena del crimen. Se trata de ir  de premisas generales como la edad del agresor, la raza de la víctima, las agresiones específicas que el criminal hizo a la víctima, presencia de algún tipo de simbología, etc., de la evidencia psiquiátrica y/o psicológica se extraen rasgos del agresor para dar como resultado un perfil particular.
Para realizar este perfil resulta  útil hacer comparaciones con  características  obtenidas mediante el método inductivo.
Los encargados de hacer perfiles deductivos, recopilan información de la escena del crimen para analizarla y poder presumir que tipo de persona lo cometió.
El método de perfil deductivo incluye: Ayudar en el proceso de entrevista o interrogatorio, se debe pensar como delincuente, en sus necesidades, experiencias y motivaciones. La  obtención de información de la escena o lugar de los hechos (Turvey 1999).
3. Perfil de la escena del crimen.:
 Está relacionado con las características físicas del lugar. Emplea el concepto de mapa mental, trata de construir una representación psiquiátrica y/o psicológica  de las áreas del crimen en donde el agresor se siente confortable. Lo que se intenta es establecer la vinculación posible  de la escena del crimen con la  residencia del agresor, además de ayudar a formular el mapa mental.